IEB La Esperanza
Quiénes somos
Ministerio de Evangelismo y Misiones
Iglesia Evangélica Bautista La Esperanza · A Coruña
Una iglesia llamada a anunciar a Jesucristo, hacer discípulos y servir a las personas con verdad, amor y esperanza.
Somos el Ministerio de Evangelismo y Misiones de IEB La Esperanza, una congregación con cuarenta años de fidelidad al Señor y comprometida con el mandato que Jesucristo dejó a su Iglesia:
«Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura».
Nuestra misión nació como una convicción profunda en el corazón del consejo y de la congregación: llevar el mensaje de salvación a quienes todavía no conocen a Cristo.
No surgió como una moda ni como una estrategia para aumentar una organización. Es nuestra respuesta al llamado de Jesús y a la necesidad de tantas personas que viven sin conocer la esperanza del evangelio.
Con el paso de los años, las necesidades y las oportunidades han aumentado. Internet, las redes sociales y los nuevos medios de comunicación han abierto caminos que antes no existían.
Queremos utilizar cada recurso, cada puerta abierta y cada talento para alcanzar a más personas, sin sustituir nunca la relación personal, la oración ni la proclamación fiel de la Palabra.
Cristo es el mensaje.
Las personas son nuestra misión.
La Palabra es nuestra guía.
¿Para qué existimos?
El propósito de este ministerio es anunciar el evangelio de Jesucristo, sembrar la Palabra de Dios y acompañar a las personas que comienzan una nueva vida de fe.
No podemos producir el nuevo nacimiento ni transformar el corazón humano. Esa obra pertenece a Dios. Nuestra responsabilidad es orar, sembrar fielmente, amar, servir y hacer discípulos.
«De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios».
Nuestro anhelo tiene dos direcciones:
Hacia la Iglesia
Creyentes comprometidos
Que cada creyente descubra el gozo de obedecer a Jesús, compartir su fe y participar activamente en la Gran Comisión.
Hacia quienes no creen
Personas alcanzadas
Que quienes todavía no conocen a Cristo puedan escuchar el evangelio, arrepentirse, creer y comenzar una vida nueva junto a Él.
¿A quién está dirigido?
Aunque el ministerio nace dentro de nuestra congregación, está abierto a todo creyente que comparta nuestra doctrina, nuestra visión y el deseo de servir.
La obra de Dios no depende exclusivamente de expertos. Él utiliza personas preparadas, pero también forma y capacita a quienes se presentan con humildad y disposición.
Diferentes capacidades.
Diferentes experiencias.
Una misma misión.
En el equipo participan creyentes con distintas profesiones, capacidades, experiencias y trayectorias. Lo que nos une no es una posición social ni un nivel de formación, sino una misma fe y un mismo deseo: ver vidas transformadas por el poder del evangelio.
¿Qué nos distingue?
Queremos servir con una entrega sincera, una doctrina bíblica sólida y una dependencia constante de Dios por medio de la oración.
La Palabra
Todo lo que enseñamos y hacemos debe permanecer sometido a las Escrituras.
La oración
Reconocemos que ninguna estrategia puede sustituir nuestra dependencia de Dios.
La misión
Existimos para anunciar a Cristo, servir a las personas y formar discípulos.
Sin oración caminamos en nuestras fuerzas.
Sin doctrina perdemos el rumbo.
Promovemos un evangelismo bautista, bíblico, valiente y compasivo, centrado en la verdad del evangelio y en el poder de Jesucristo para salvar.
¿Qué hacemos en la práctica?
Todo lo que hacemos tiene un mismo propósito: acercar a las personas a Cristo, edificar a la Iglesia y fortalecer la fe de los creyentes.
Nuestro ministerio no se limita a las palabras. La fe se expresa también por medio de la enseñanza, la adoración, la comunión, la compasión y el servicio.
Formación
Escuela Bíblica Dominical
Ofrecemos formación bíblica para niños, jóvenes y adultos, ayudando a toda la congregación a conocer, comprender y aplicar las Escrituras.
«Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna».
Adoración
Ministerio de Alabanza
Guiamos a la congregación en una adoración centrada en Dios, proclamando con gratitud quién es Él y lo que ha hecho.
«Todo lo que respira alabe a JAH. Aleluya».
Servicio
Obra social y talleres
Atendemos necesidades y servimos de manera práctica y compasiva, mostrando el amor de Cristo con nuestras palabras y acciones.
«Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber».
Infancia
Aulas para niños
Acompañamos a los más pequeños para que conozcan la Palabra de Dios desde la infancia dentro de un entorno seguro, cercano y apropiado para su edad.
«Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de Dios».
Hogares
Matrimonios y familias
Organizamos encuentros orientados al fortalecimiento de los matrimonios, la restauración de relaciones y la edificación de hogares centrados en Cristo.
«Y cordón de tres dobleces no se rompe pronto».
MonCo
Comunidad de Madres en Cristo
Ofrecemos apoyo, comunión y acompañamiento a las madres en los desafíos de la crianza, la maternidad y su crecimiento espiritual.
«Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él».
Mujeres
Mujeres con Propósito
Promovemos la comunión, la formación bíblica y el crecimiento de mujeres firmes en la fe y comprometidas con el propósito de Dios.
«La mujer que teme a Jehová, ésa será alabada».
Hombres
Ministerio de Hombres
Formamos hombres comprometidos con Cristo, con sus familias, con la Iglesia y con el servicio al que Dios los llama.
«Velad, estad firmes en la fe; portaos varonilmente, y esforzaos».
Juventud
Ministerio de Jóvenes
Ayudamos a los jóvenes a desarrollar una identidad firme en Cristo, crecer en la Palabra y vivir su fe con pasión y propósito.
«Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes».
Creatividad
Talleres de manualidades
Utilizamos la creatividad como espacio de comunión, aprendizaje, relación y acercamiento a otras personas.
«Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres».
Deporte y comunidad
Cornhole y actividades recreativas
Organizamos actividades para distintas edades en las que el deporte y la alegría se convierten en una puerta hacia la amistad, la convivencia y la evangelización.
«Mas los justos se alegrarán; se gozarán delante de Dios, y saltarán de alegría».
¿Cómo puedes sumarte?
Si eres cristiano, compartes nuestra fe y sientes el deseo de servir, este ministerio puede ser también un lugar para ti.
No necesitas comenzar sabiendo hacerlo todo. Queremos caminar contigo, ayudarte a crecer y ofrecerte formación, ideas, actividades y recursos.
Ora
Intercede por las personas, los proyectos y las oportunidades de evangelización.
Fórmate
Conoce mejor la Palabra y aprende a compartir el evangelio con fidelidad y claridad.
Participa
Utiliza tus dones, capacidades, tiempo y experiencia al servicio de la misión.
No estás solo. Queremos caminar contigo.
Lo que hemos visto hasta ahora
A lo largo de la historia de este ministerio hemos contemplado vidas transformadas, hogares restaurados y corazones que han encontrado una esperanza nueva en Jesucristo.
Cada testimonio recuerda que la misión no consiste solamente en organizar actividades. Detrás de cada proyecto hay personas reales, historias concretas y necesidades profundas.
Próximamente compartiremos algunos de estos relatos en nuestra sección de testimonios, dando toda la gloria a Dios por lo que Él ha hecho.
Nuestra visión para el futuro
Miramos hacia el futuro con fe, responsabilidad y esperanza. Deseamos crecer de una manera sólida, sostenible y fiel a la Palabra.
Oramos y trabajamos para que:
- Todos los miembros de la congregación comprendan que forman parte de la Gran Comisión.
- Se sumen creyentes de otros lugares que compartan nuestra fe y visión.
- Surjan nuevos proyectos de evangelización, discipulado y servicio.
- En el próximo año podamos alcanzar con el evangelio a quinientas personas.
No presentamos esa cifra como una medida del valor de nuestro ministerio ni como una cantidad de conversiones que podamos producir. Es una meta de alcance: quinientas personas por las que orar, con las que relacionarnos y a las que presentar claramente el evangelio.
«Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos».
La Iglesia anuncia, ora y hace discípulos.
El Señor es quien salva y añade.

Excelente ministerio. Creo que esta tarea de ser y hacer discípulos para Cristo, requiere de la Oración, la disposición y la unidad de creyentes que amén a los que no tienen esperanza.